Tres semanas después de emitida la orden ejecutiva que prohíbe la inmigración por 60 días por la pandemia del coronavirus, un reporte de prensa del diario The Wall Street Journal rebela que los asesores del presidente Donald Trump presionan para extender las restricciones por meses o incluso años.

El diario The New York Times reportó la semana pasada, citando un informe del Southern Poverty Law Center (SPLC), que la pandemia del coronavirus se había convertido en la excusa perfecta para que el principal asesor político de la Casa Blanca, Stephen Miller, pusiera en marcha un plan que venía elaborando desde que Trump llegó a la Casa Blanca: cerrar las fronteras, reseñó Univisión.

Indicó que el proyecto no había sido posible llevarlo a la práctica debido a múltiples inconvenientes. Uno de los principales era que no había como sustentarlo, precisó.

Miller, considerado como uno de los arquitectos de la política de «tolerancia cero» del mandatario, pretendió en varias ocasiones en los últimos tres años utilizar una oscura parte de la ley de inmigración para proteger a la nación de enfermedades en el extranjero como una forma de estrechar las fronteras.

La pandemia de COVID-19 fue la oportunidad que esperaba y no ha perdido el tiempo en desempolvar proyectos para ponerlos en práctica.

La orden de abril

Trump firmó una orden ejecutiva que cierras temporalmente por 60 días la inmigración a Estados Unidos, con varias excepciones. El decreto suspende la entrega de nuevas tarjetas de residencia y cierra la ventanilla de visas de trabajo, pero mantiene vigente aquellas utilizadas para laborar en el sector salud.

Pero los asesores del presidente barajan planes no solo para mantener vigente la orden, sino para ampliarla y afectar casi la totalidad de visas de no inmigrante y de inmigrante.

El jueves, un grupo de cuatro senadores republicanos encabezado por Tom Cotton (Arkansas), envió una carta a Trump pidiéndole que extienda y amplíe la orden ejecutiva de abril a todas las visas de trabajo hasta que la totalidad de trabajadores afectados por la pandemia recupere sus empleos cuando reabra el país.

El diario dijo que la pandemia le ha dado la oportunidad al gobierno “para revisar el sistema de inmigración en nombre de la salud pública y la protección laboral para los estadounidenses”.

Nuevo decreto

Entre las recomendaciones que planean los asesores del presidente se incluye un nuevo decreto que prohibiría la emisión de nuevas visas temporales basadas en trabajo, algo similar a lo sugerido por el grupo de senadores republicanos.

Las visas afectadas serían las H-1 para profesionales extranjeros (incluye a graduados de maestría en universidades estadounidenses) y H-2B, para trabajadores extranjeros estacionales (trabajadores de la industria hotelera y de servicios).

También se verían afectadas las visas de estudiante y la autorización de empleo que las acompaña.

En 2019 Miller utilizó su poder para que se invocaran los amplios poderes de salud pública del presidente luego de un brote de paperas se extendió por los centros de detención de inmigrantes en seis estados.

Un año antes, Miller buscó evidencia de enfermedades contagiosas entre los integrantes de las caravanas que huían de los países del Triángulo Norte (El Salvador, Guatemala y Honduras) y México en busca de asilo en Estados Unidos.

 

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