El Senado rindió ayer en el salón de la Asamblea Nacional un reconocimiento a don José Luis Corripio Estrada por sus aportes en favor de la cultura, la libertad de expresión y el respeto a los derechos humanos, iniciativa que expresa gratitud de una sociedad hacia un hijo cuya hoja de vida ha estado asociada con el trabajo, culto a la familia e imperecedera fidelidad hacia el gentilicio nacional.

Pepín Corripio representa un vivo ejemplo de que es posible triunfar en los negocios con apego y obediencia a las prácticas de lealtad y ética empresarial, que garantiza libre competencia en la conquista de los mercados, con calidad, eficiencia, persistencia y creatividad.

Ese empresario proviene de una familia que emigró hace más de cien años desde Villaviciosa, Asturias, pero en vez de extraviar su país de origen ganó una nueva patria en la que forjó como el acero un conglomerado empresarial y familiar que hoy se coloca en la vitrina del orgullo nacional.

De su padre Manuel y de su progenitora doña Sara, don Pepín heredó valores familiares que lo fraguarían como un ciudadano ejemplar que junto a su esposa, Ana María Alonso de Corripio, sus hijos Manuel, José Alfredo, Lucia y Ana, gestionan hoy uno de los emporios empresariales más emblemáticos del país.

La vigencia de libertad de expresión y el respeto a los derechos humanos, ha sido fortalecida con la creación del Grupo de Comunicaciones Corripio, integrado por cuatro periódicos, tres canales de televisión y varias estaciones de radio, todas los cuales, informan y orientan con objetividad y ofrecen cabida a todas las corrientes del pensamiento.

El presidente del Senado, Eduardo Estrella, citó entre las razones que motivaron al hemiciclo aprobar a unanimidad ese reconocimiento “su papel preponderante en el empuje económico del país, su amor a República Dominicana, su preocupación por transmitir sus experiencias y conocimiento y su convicción democrática”, valores que sin dudas identifican a Pepín Corripio.

El presidente Luis Abinader, al encabezar esa emotiva ceremonia, cumplió con la máxima de que honrar honra, lo mismo que la vicepresidenta Raquel Peña, el presidente de la Suprema Corte de Justicia, Luis Henry Molina, el presidente de la Cámara de Diputados, Alfredo Pacheco, el expresidente Hipólito Mejia, así como senadores, diputados, empresarios, líderes políticos, académicos y periodistas y otros invitados.

Al participar del regocijo por el homenaje con el que el Senado ha distinguido a don Pepín Corripio, El Nacional hace suyas las motivaciones que sustentan tan merecido reconocimiento, con énfasis en el aporte que ha hecho el galardonado en favor de la libertad de prensa, promoción de la cultura y de los derechos humanos.

(El Nacional)

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