El temblor de tierra de 4.5 grados registrado la noche del lunes al nordeste de San Pedro de Macorís provocó que personas ubicadas en edificaciones altas de otras localidades, como la provincia Santo Domingo, salieran de sus viviendas y lugares de trabajo tras sentir fuertemente el fenómeno.

Sin embargo, este efecto no está relacionado con la magnitud del temblor, sino con la profundidad, que fue de 121.9 kilómetros, según explicó Jottin Leonel Collado, del Centro Nacional de Sismología de la Universidad Autónoma de Santo Domingo (UASD).

“Cuando los eventos son profundos, la tierra filtra las señales y llegan lo que llamamos largos periodos o bajas frecuencias, que afectan más a edificaciones altas”, explicó Collado.

“Por eso los edificios, usualmente, sienten más ese tipo de fenómenos que son un poco lejos y profundos”, agregó.

Al ser preguntado sobre el motivo por el cual no se registraron actividades antes y después del temblor, como en otras oportunidades, Jottin Collado explicó que no siempre los sismos tienen ese comportamiento.

“Los eventos pequeños, como el de ayer, no tienen esa característica por la cantidad de energía que liberan, que es mínima”, añadió el especialista, quien indicó que la institución estuvo observando las últimas dos semanas de actividad en la zona, a fin de identificar eventos que denominan “premonitores”: SIin embargo, los hallados no están relacionados con el evento del lunes.

DL

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