El dominicano Geuris Sosa demandó a la Policía de Inmigración y Control de Aduanas (ICE) por negarle atención médica durante los 17 meses que duró arrestado en el Centro Correccional del Condado Hudson.

Sosa fue detenido el 19 de agosto de 2016 en su casa en Nueva York y enviado a la cárcel del condado Hudson, que tiene un acuerdo desde 1996 con ICE para alojar a los inmigrantes detenidos.

El demandante fue arrestado por agentes de ICE en una de las redadas realizadas en Nueva York, y según los federales tiene un largo prontuario judicial, que lo convierte en deportable.

Sosa incluye en su demanda a las autoridades del condado Hudson por permitir que en una cárcel rentada a ICE se trate como “animales” a los inmigrantes que tienen en custodia.

La NYPL difundió fotos de las manos de Sosa, quien sufre de artritis crónica, y que por poco perdió ambos miembros debido al progresivo deterioro de su salud en la cárcel de inmigración.

Como resultado de los retrasos y las denegaciones de atención médica en el centro, Sosa sufrió dolores y sufrimientos innecesarios durante los diecisiete meses que estuvo bajo custodia de ICE, entidad que lo liberó con llagas y lesiones en la mayor parte de su cuerpo y severos daños en sus manos.

“Mientras estaba en el Centro Correccional del Condado Hudson, sufrí mucho. Todos los días mi dolor era intenso. Todos los días me despertaba cada vez peor. Les pedía ver al médico todo el tiempo, pero pocas veces podía verlo”, denunció Sosa.
Dijo que le asignaron enfermeras que no hicieron nada para ayudarlo. “Espero que esta demanda ayude a otros que están detenidos por ICE. Hay mucha gente sufriendo allí”.

La abogada del NYLPI, Marinda Van Dalen, expresó que hay una crisis de derechos humanos en los centros de detención de Estados Unidos.

“Los funcionarios y el Centro Correccional del Condado Hudson y el proveedor médico contratado, que es la empresa CFG Health Systems, tienen un historial de no brindar atención médica adecuada a las personas detenidas allí y deben rendir cuentas”, añadió la abogada que dirige el equipo legal de la entidad. “Traemos este caso en nombre del señor Sosa para corregir estos errores muy graves que resultaron en un dolor innecesario, sufrimiento y daños duraderos para su salud”, añadió la jurista.

Previo a la detención, Sosa estaba recibiendo tratamiento para dos enfermedades graves de su sistema autoinmune, que son artritis psoriásica severa y psoriasis severa.

Por Miguel Cruz Tejada

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