La primera edición del festival Iberseries Platino Industria ha acogido este martes en Madrid la presentación del capítulo uno de la serie chilena “No nos quieren ver”, una ficción basada en hechos reales que, según los propios creadores, “pondrá la cara colorada a muchos políticos y gente importante del Estado”.

Creada por Guillermo Helo, la serie está inspirada en hechos reales, en los miles de casos de abusos y muertes que salieron a la luz a partir del año 2016 en Chile, en diferentes residencias del Servicio Nacional de Menores.

“Cuando empezamos a investigar sobre este proyecto descubrimos que el Estado había ocultado la muerte de 1200 niños, pero a día de hoy sabemos que son más de 1800 niños, es una barbaridad todo lo que está ocurriendo, pero es mucho más bárbaro que se tape”, ha señalado el director en rueda de prensa.

La ficción relata la historia de Cata, una niña de catorce años, que muere en extrañas circunstancias en el hogar de menores Casita Feliz. Este hecho va a tocar profundamente a Paola (Tamara Acosta), abogada que representa los derechos de niños, niñas y adolescentes en riesgo social.

Junto a Fernanda (Paulina Urrutia), jueza de tribunales de familia, y a Colomba (Francisca Lewin), directora del hogar, Paola descubrirá un sinfín de irregularidades, errores y horrores que se esconden en esta residencia y en todo el sistema de protección de la infancia, llegando a las verdaderas razones que causaron la muerte de Catalina.

“La serie no tiene una historia que te atrapa, sino que está hecha con el objetivo de que impacte y genere una discusión sobre la vulnerabilidad a la que están expuestos los niños, y más las niñas, en nuestro país”, explica el director, quien espera que su serie sea un altavoz para estos jóvenes.

Producida por Altirosapiens a través de fondos públicos de CNTV, esta ficción se sumerge en el mundo de la protección de la infancia para abordar una temática contingente que tiene relación con la vulneración de los derechos de los niños en riesgo social, evidenciando los errores de un sistema en colapso.

En ese papel de Estado corrupto se encuentra la actriz Amparo Noguera, que a toda costa evita que la verdad salga a la luz: “La cosa de estos centros es que reciben X dinero por parte del Estado por cada niño que entra en ellos, por lo que donde hay dinero y hay poder nunca suceden las cosas como debe ser. Mi rol, como directora de una de las fundaciones del SENAME, es tapar el caso de una muerte, porque eso se traduce en caja contable”, detalla la actriz.

Todavía se están ultimando los últimos detalles de posproducción de esta serie que tendrá ocho capítulos de 45 minutos, por lo que todavía no hay fecha de lanzamiento cerrada. Lo que sí avanzan es que será en el último trimestre del año, primero en América Latina y luego a nivel mundial.

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