Para el 15 de noviembre de 2021, el presidente de la República Luis Abinader anunciaba que por segundo año consecutivo se repartirían las tarjetas de bono navideño. En esta nueva entrega pasaron de un millón a 1,750,000 bonos para la misma cantidad de familias de escasos recursos.

Cada tarjeta tuvo un valor de 1,500 pesos y la inversión pasó de RD$1,500 millones a RD$2,600 millones.

El anuncio de la entrega de las nuevas tarjetas contenía unas promesas que terminaron incumplidas: En un espacio pagado en medios de comunicación el 5 de diciembre del pasado año, el Gobierno explicaba que “las tarjetas serán repartidas a nivel nacional, un 80% por el Sistema Único de Beneficiarios (Siuben), y un 20% por las distintas iglesias, congregaciones, las gobernaciones provinciales, alcaldías y legisladores”.

En el informe oficial que se encuentra en la página de la Presidencia de la República se señala que tanto Siuben como el programa Supérate eran los “principales encargados de la distribución de hasta el 80% de esas tarjetas”, y que para tal misión serían apoyados por las distintas iglesias y congregaciones religiosas.

En la práctica, hicieron todo lo contrario: solo el 21% de los bonos fueron entregados directamente por el Gabinete de Política Social y el programa Supérate, de donde depende el Siuben. Incluso si se les considera lo aportado a las iglesias católica y evangélica el porcentaje solo aumenta al 27% de todas las tarjetas repartidas.

Pero los problemas solo comienzan ahí. 

Una simple confrontación de las tarjetas que el Gabinete de Política Social y el ministerio Administrativo dicen haber entregado a instituciones y certificaciones de esas mismas entidades, entregadas a este diario, muestran que al menos cuatro alcaldías y trece instituciones públicas nunca recibieron los bonos.

La lista la encabeza el Ministerio de la Juventud, que en datos del gobierno habría recibido 8,000 tarjetas. Pero la entidad manifestó que luego de un proceso de búsqueda en archivos, evidenciaron que “no ha recibido tarjetas de bonos navideños, ni tampoco adquirido bonos de esta naturaleza».

Las otras instituciones que dijeron no haber recibido bonos, y que sí son señaladas por el Gobierno como que las recibieron, fueron el Ministerio de Agricultura, Departamento Aeroportuario, Dirección General de Aduanas, Empresa de Transmisión Eléctrica Dominicana (ETED), Ministerio de Medio Ambiente y Recursos Naturales, Ministerio de Energía y Minas, Oficina Gubernamental de Tecnologías de la Información y Comunicación (OGTIC), Oficina para el Reordenamiento del Transporte (Opret).

También resuenan las de la Comisión Presidencial de Apoyo al Desarrollo Barrial, la Federación Dominicana de Distritos Municipales (Fedodim) y el Consejo Nacional de la Persona Envejeciente (Conape), a las que el Administrativo dice haber enviado entre 800 y 2,000 bonos pero que ellos dicen no haber recibido.

Esas tarjetas que están en ese limbo de que habrían sido entregadas pero que no fueron recibidas suman 57,900, cifra que corresponde a RD$86,850,000.

Las respuestas del resto de instituciones en la lista fue similar.

Pasó lo mismo con el Ministerio de Agricultura, que figura como que recibió 2,000 bonos; la Dirección General de Aduanas, 2,000; el Departamento Aeroportuario, 700; el Ministerio de Energía y Minas, 200; el Ministerio de Medio Ambiente y Recursos Naturales, 250; la Oficina para el Reordenamiento del Transporte (Opret), 700.

Mientras que los ayuntamientos de Barahona, Baní, Boca Chica y Santo Domingo Norte, a través de comunicaciones remitidas a este diario, dicen que no recibieron o manejaron tarjetas (5,250 en total), a pesar de que Fedomu asegura haberlas entregado. El dinero que contenían esos plásticos asciende a RD$7,875,000.

A continuación se presenta un mapa interactivo con las tarjetas distribuidas por Fedomu a las alcaldías. Si no puede visualizarlo, ingrese al siguiente enlace.

(LISTÍN DIARIO)

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