El teletrabajo se ha convertido en la mejor alternativa en países en los que, debido a la gran incidencia del coronavirus, lo mejor es permanecer aislados y no arriesgarse a un posible contagio.

Por las ventajas que supone esta forma de trabajo, no solo para los empleados sino también para las empresas (ya que hay un ahorro económico en mobiliario y espacio físico, además de que se reduce la tasa de ausentismo) lo ideal en momentos como estos sería sustituir la manera convencional por jornadas laborales desde casa.

Sin embargo, aunque trabajar desde la comodidad de tu hogar puede sonar como todo un sueño hecho realidad, debes tener presente que para que esto sea posible no solo basta con tu disposición, sino que también amerita que las empresas asuman el compromiso que supone.

Que las entidades cuenten con las herramientas y recursos necesarios es el punto clave para que, según la experta en gestión de Recursos Humanos, Marisela Lithgow, los empleados puedan cumplir con sus asignaciones laborales desde casa de manera óptima. “En caso de que la empresa no pueda invertir en esos recursos, sería difícil que sus empleados pudieran trabajar de manera eficiente, efectiva y segura desde sus hogares”, señala.

En opinión de Lithgow, algunas de las cosas básicas que debe proveer una institución laboral que busca incorporar de lleno el teletrabajo son celulares inteligentes, laptops, acceso a internet de alta velocidad, flotas y una red privada virtual. En algunos casos también se requiere material gastable, impresoras y escáners.

Otros puntos que las empresas deben tomar en cuenta son:

1. Considerar la firma de un documento legal que les permita acceder a la casa de los empleados para analizar cualquier riesgo o peligro que pueda haber para la data, las informaciones y los documentos de la empresa.

2. Especificar cómo se debe hacer la entrega de todos los documentos y equipos a la empresa, sin el riesgo de que algo se pierda en la casa. Por esta razón es importante la redacción de una política que abarque todos estos puntos legales y de riesgos.

3. Utilizar programas/softwares/GPS para que la empresa pueda supervisar el desempeño de sus empleados durante las horas laborales.

4. En la política se debe precisar que trabajar desde la casa no es para tener el tiempo libre o hacer otras cosas personales. Es cumplir con las asignaciones como si se estuviera en la oficina.

5. Los programas de trabajo flexible deben especificar también el horario y las horas semanales que se deben cumplir, así como las entregas de asignaciones y vías de acceso para hacerlo.

¿Qué tan efectivo es?
Si se tienen las herramientas, seguridad y equipos necesarios, Lithgow asegura que se puede trabajar desde casa con la misma efectividad que en la oficina, e incluso puede que hasta con mayor motivación.

Por otro lado, la experta también menciona que no todas las personas califican para el teletrabajo, ya que esto va muy de la mano con la organización; quienes no se organizan y planifican podrían perderse en el logro de sus metas y responsabilidades laborales, lo cual los puede llevar al fracaso.

Concluye diciendo que “Existen personas que necesitan la disciplina de una oficina para llegar todos los días y cumplir un horario, y cuando no tienen esa estructura no son capaces de hacer el trabajo”.

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