Por segunda ocasión y luego de los apresamientos durante la denominada Operación Calamar sobre supuestos actos de corrupción que se habrían registrado durante el pasado gobierno que encabezó el Partido de la Liberación Dominicana (PLD), la mayoría de los legisladores de su bloque partidario se retiró del hemiciclo de la Cámara de Diputados en señal de protesta por la alegada represión política por parte del gobierno de la que son objeto.

La investigación es realizada por la Procuraduría Especializada de Persecución de la Corrupción Administrativa (Pepca) por un supuesto desfalco en contra del Estado por unos 19 mil millones de pesos.

El retiro de la mayoría de los diputados peledeistas no generó la suspensión de la sesión ordinaria que se desarrolla este martes porque la acción no afectó el quórum, aunque Alfredo Pacheco, presidente de la Cámara de Diputados, reiteró en varias oportunidades que el quórum era precario e instó a motivar la entrada al hemiciclo de varios legisladores que se encontraban fuera de esa área en esos momentos.

El vocero del bloque de diputados del PLD, Juan Julio Campos, dijo que con profundo pesar y preocupación por la situación política que enfrenta el país se dirigía a sus pares para explicarles que los peledeístas son víctimas de “una creciente represión por parte del gobierno”.

“Esta represión política, promovida por el Gobierno de Luis Abinader, es una afrenta a la democracia que pone en peligro al sistema de partidos políticos en nuestro país. Su expresión más concreta son los ataques de elementos de la Policía Nacional al local principal del PLD con bombas lacrimógenas el día 26 de marzo recién pasado”, argumentó.

Campos consideró que esas acciones son intolerantes en una sociedad democrática y constitucional y recordó que el gobierno tiene la responsabilidad de proteger y garantizar los derechos de libertad de reunión y de asociación.

Alegó que el gobierno en vez de garantizar esos derechos fundamentales está socavando la democracia, “creando un ambiente de miedo y represión”.

Señaló que “La represión política que estamos presenciando no solo es una violación de los derechos humanos, sino que también amenaza la estabilidad política y social de nuestro país”.

El dirigente político denunció que el gobierno que encabeza Luis Abinader utiliza el Ministerio Público para destruir al PLD y que se ha puesto en marcha un proceso de judicialización de los actos del pasado gobierno en procura de destruir la imagen del partido opositor.

Para él con esas acciones el gobierno busca deslegitimar al PLD para buscar por la vía judicial hacer viable la reelección del presidente Luis Abinader.

Juan Julio Campos concluyó su ponencia exigiendo al gobierno que encabeza Abinader a que cese de inmediato el supuesto acoso político y judicial que tiene contra el PLD.

“Ya está bueno de seguir agrediendo al PLD”, finalizó diciendo el vocero del bloque de diputados del PLD, luego de exhortar a las autoridades a resolver el alto costo de la vida, el incremento de la delincuencia, el desorden del tránsito vehicular y los problemas en la educación y la salud.

El bloque de diputados del PLD no se retiró por completo porque se notó permaneció en el hemiciclo el diputado peledeísta Julio Brito.

La diputada Ysabel de la Cruz dio una nota jocosa a la acción de protesta de su bancada porque antes de retirarse de la sesión ordinaria se puso una mascarilla “para cubrirse de los gases lacrimógenos”.

Mientras los peledeístas salían del hemiciclo se escuchó decir a Alfredo Pacheco, presidente de la Cámara Baja, “nos estamos acostumbrando”.

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