El diputado Pedro Botello asistió este martes a la sesión ordinaria de trabajo con su boca tapada por una cinta adhesiva en protesta por la sanción que recomendó imponer en su contra el Consejo de Disciplina.

A pesar de que los diputados han debatido varios proyectos comunitarios importantes, Botello se ha mantenido tranquilo y con su boca tapada en reclamo por la posible sanción que consiste en censura pública e imposibilidad de representar al Congreso durante dos meses.

Aunque no puede hablar, el veterano diputado Máximo Castro fungió como su vocero y explicó que la cinta adhesiva es un compromiso de Botello para impulsar su lucha en favor de la entrega de un 30% de los fondos de pensiones para los trabajadores.

Según el Consejo de Disciplina, el aguerrido diputado está acusado de irrespetar la solemnidad del Congreso Nacional al convocar protestas que terminaron a bombazos y pedradas.

Este equipo disciplinario entiende que, aunque Botello no lanzó piedras ni bombas, asumió la lucha del 30% incitando a protestas que “vulneran la solemnidad” del órgano legislativo.

Esta decisión de la comisión fue replicada de inmediato por Botello, quien junto a sus abogados anunció que apoderará al pleno de la Cámara de Diputados de un recurso jerárquico que busca apelar la decisión del Consejo de Disciplina.

(El nuevo diario)

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