Una empresa que se presenta como gestora para limpiar el historial crediticio dañado estaría detrás de una masiva serie de estafas. En una investigación realizada por Desclasificado con Addis Burgos cientos de usuarios de P  acusan a la entidad de usar su firma digital para adherirla a un contrato leonino que desconocían. Y que en tiempo récord los hizo objeto de embargos.

Una periodista infiltrada del equipo de se hizo pasar por un cliente que necesitaba limpiar su crédito dañado. En un contacto telefónico con la asistente le ofreció limpiar su historial en 60 días como tarde.  La periodista le aclaró que la deuda había sido contraída en el 2021. Pero la empleada insistió en que ella lo resolvía “sin inicial, sin cuotas y sin haber pagado la deuda”.

Cientos de personas afectadas se enteraron de ProCrédito Dominicana por una publicidad que circula en redes sociales. Los redirecciona a un contacto directo de WhatsApp. Según la publicidad: sin inicial, sin mensualidades y sin haber pagado la deuda, esta empresa reparará el historial de crédito. El caramelo encantado es que resuelve la deuda entre 20-45 días. El usuario ofrece sus datos y recibe un documento que se le informa es un “poder de representación” para que sea firmado de manera digital.

Elín de la Rosa vive uno de los expedientes analizados por Desclasificado con Addis Burgos. Se comunicó con la entidad en septiembre del 2021. Tras firmar por Internet buscaba, sin hallarlo, novedades sobre su situación. Interesado en sanar su crédito cuenta que pasó por las oficinas en enero de este año. Le informaron que “su caso estaba resuelto” y que adeudaba 50 mil pesos dominicanos por concepto de honorarios. Un dato que no había recibido antes. Agregan que debido a los atrasos tenía cargos por mora que seguirían corriendo.  Nervioso por la noticia decide buscar prestados 8 mil pesos dominicanos que, según comprobante, envió por transferencia para abonar a su sorpresiva nueva deuda.

De igual forma,  comienza a visitar distintos bancos para asumir un préstamo. Pero descubre que el servicio de “saneamiento del crédito” no fue realizado.

Atribulado por llamadas de cobros compulsivos que recibía de ProCrédito Dominicana, el hombre reclama por el incumplimiento. Aunque no sirvió de mucho. El cobro se hizo más constante. Y en en febrero le embargaron su cuenta bancaria. En visita a le entidad se le entregó copia del contrato que firmó, pero que, según él, desconocía.

Este caso como otros presentados en Desclasificado con Addis Burgos revelas evidentes violaciones a la ley. Se le prometió limpiar un historial de crédito que no cumplía con los plazos establecidos en la Ley sobre Protección de Datos para ser eliminados de los perfiles públicos de consulta. Esto implica una publicidad engañosa.

De la Rosa conserva certificaciones de cómo mientras ProCrédito le cobraba compulsivamente por supuestamente haber limpiado su historial de impago. Sin embargo su nombre continuaba en rojo en todos los burós crediticios, elementos claros de estafa.  El 10 de mayo de este año interpuso una denuncia en la fiscalía de Santo Domingo Este por estafa y asociación de malhechores.

Comenta: